500 años de imprenta son suficientes

Algunos de los lectores de mi blog sin dudas ya lo han leído, muchos al menos habrán escuchado de él: El paréntesis de Gutemberg, de A. Piscitelli, una  interesante línea para pensar la era de las pantallas ubicuas.

El libro, que recomiendo, ofrece diversos planteos y conceptos y no me propongo aquí resumirlo, tampoco reseñarlo. En él, Piscitelli comparte (si es que corresponde el término para el libro en papel) una tesis que ofrece una forma de pensar nuestra época en una perspectiva histórica. Una tesis formulada originalmente por el profesor Lars Ole Sauerberg del Institute for Literature, Media and Cultural Studies de la University of Southern Denmark

El libro llegó a mis manos hace poquito y seguro dará para otras entradas, sin embargo hoy me propongo contarles sobre su idea central que se presenta en el primer capítulo con un título, -como nos tiene acostumbrados Piscitelli- desafiante y molesto: "500 años de imprenta son suficientes". Para no caer en el lugar común de preguntarme qué tal les caerá ésto a los sectores más tradicionales relacionados con la imprenta, pasaré a contarles de qué va semejante afirmación.

Resulta que la imprenta habrá sido quizás una interrupción de una forma cultural que habíamos sabido construir y hoy reinventamos o recreamos. En esta tesis la cultura letrada (y el libro como formato predominante) es una fase histórica, pero no solo eso: una fase histórica que llega a su fin. Un período desde fines del Renacimiento hasta principios de nuestro siglo que denominaremos "El paréntesis de Gutemberg".
Así como la aparición de la imprenta (a mediados del 1500) revolucionó la forma en que conocemos, aprendemos, producimos, validamos, distribuimos, pensamos, hoy las pantallas, la conectividad Y los entornos digitales patean el tablero, cambian las reglas del juego y cierran el paréntesis histórico de la era Gutemberg.


Nadie pondría hoy en duda el lugar hegemónico que el libro ocupó durante siglos, tampoco pretendemos promover su abandono. Es a través del libro (su estructura, su forma, su soporte, su materialidad, sus limitaciones, su forma de producción y cadena de distribución) como hemos conocido -al menos nosotros- el mundo.

Resulta que tanto el libro como producto y el autor como productor entran en jaque. Hoy hablamos de proceso (líquido, híbrido, dinámico, inacabado) en lugar de producto y de colectivo inteligente en lugar de autor.

F. Bacon pensó a los libros como "buques portando una carga preciosa a través del tiempo". Frente a esa poética metáfora podemos decir que ya no tendremos buques, tampoco saberes que trascenderán los tiempos inmutables, sino simplemente el mar y en él deberemos navegar para comprender el mundo. Aunque ese mar también tiene un orden ¿será el de Google?.

Las condiciones de cognición y el contenido mismo cambian. Ni los buques ni la preciosa carga sobrevivirán inmaculados una vez cerrado el paréntesis. Y en ese cambio sucede lo propio con la racionalidad y el procesamiento. En palabras simples: pensamos y conocemos de otra forma.

Aquella cultura pre-parentética reaparece en la era de las pantallas caracterizada por la interactividad, el hipertexto, la mezcla, la coautoría, la oralidad, la liquidez, la inmediatez.

Quedará para una próxima el abordaje de la lectura en pantalla. Pero no quiero cerrar esta entrada sin pensar el lugar de la escuela en el paréntesis.

Si esta tesis es sostenible, al menos como herramienta de análisis o como metáfora para entender nuestra cultura digital, entonces ¿dónde colocamos en esta tesis a la escuela?
Es muy fácil suponer por lógica histórica (y posiblemente cultural) que la escuela ha quedado "atrapada" en el paréntesis de Gutemberg, y que en el aula se "descarga" (Freire elegiría el verbo "deposita") la preciosa carga de los buques de Bacon. Con más razón aún si tomamos a la escuela en su peor y más rígida expresión moderna. Probablemente así lo sea, la imprenta ha sido determinante de la cultura occidental y ha marcado a fuego a la escuela. Será cuestión entonces de pensar a la escuela post-parentética y de re-construirla de forma colectiva, mezclando lo mejor del paréntesis y lo mejor de la era de las pantallas ubicuas.


Para seguir pensando: El paréntesis de Gutemberg en diversos formatos!

El libro en la página de Santillana.
Prezi sobre el Paréntesis de Gutemberg - AP.
Seminario El paréntesis de Gutemberg.

3 comentarios:

Marisa dijo...

Hola,

quiero recomendar dos páginas de canciones infatiles, una en inglés y otra de los cantajuegos. Las dos están organizadas con índices.

Kids songs and Stories
Cantajuegos online

Un beso.

Anónimo dijo...

Muy interesante el post, creo que ayuda a ver en perspectiva las revoluciones culturales más importantes de la humanidad.

Enorabuena!
Joel

Ana Laura Rossaro dijo...

Joel! gracias por leer y comentar!

Coincido contigo, la metáfora del paréntesis es interesante para poner en perspectiva cómo determinadas tecnologías generan cambios profundos en nuestra cultura, pero además cómo algo que parece eterno, podría estar teniendo un cierre histórico.

te espero pronto!
Ana