PLE: aprender de forma personalizada y online

El PLE, o "entorno personal de aprendizaje" da cuenta de aquello de lo que hablamos cuando decimos que las paredes del aula son “porosas”, que el aula no es el único espacio de aprendizaje, cuando hablamos de educación expandida, abierta, de aprendizaje ubicuo o invisible. La idea de PLE hace referencia a un sistema conformado por diversos sub-sistemas que nos permite organizar, controlar, personalizar, regular nuestro propio aprendizaje. El PLE implica gestión del propio aprendizaje. Un PLE está conformado por espacios, entornos, personas, plataformas que nos proveen información, conversación, contenidos de nuestro interés.
No es sencillo construir ese PLE, se trata de:

  • Conocer y participar activamente en entornos y espacios online con potencial de aprendizaje. 
  • Desarrollar habilidades de búsqueda, selección y gestión de la información. 
  • Desarrollar habilidades para criticar, interpretar y construir conocimiento a partir de la información.
  • Establecer y organizar una red de contactos y desarrollar habilidades de comunicación, debate y conversación online. 
  • Desarrollar habilidades de construcción colaborativa de conocimiento.


Los entornos. Espacios con potencial para aprender hay muchísimos en la web: sitios, portales, redes sociales, blogs, foros. La clave está en poder encontrar, elegir y seleccionar dichos espacios. En el caso de un docente, IneveryCREA es uno entre tantos donde en colaboración con colegas podemos aprender y construir. Es importante tener en cuenta que para que un entorno tenga potencial de aprendizaje no tiene que ser esencial u originalmente educativo, sino que debe poner en movilización intereses, interrogantes, proyectos del que aprende. En este caso es muy probable que la posibilidad de aprender dependerá fundamentalmente del uso que se haga del entorno.

Habilidades informacionales. Otra fuente importante de aprendizaje es la enorme cantidad de información que existe en Internet. Alguna vez he leído que si quisiéramos leer todo el contenido existente en la web nos tomaría 57mil años de lectura ininterrumpida, no reconozco la validez científica de dicha cifra, pero no debe sorprendernos ya que es sabido que la información crece de manera exponencial y que abordarla es un desafío enorme frente al estado de “infoxicación” o sobrecarga de información que caracteriza a la web. Estrategias críticas y eficaces de búsqueda así como estrategias de organización, etiquetado y almacenamiento online (y social) de la información seleccionada, resultan claves para superar este desafío y aprender a través de la información que la web nos ofrece.

Información y conocimiento. Sabemos que información no es conocimiento. Poder utilizar, interpretar, reelaborar, criticar, mezclar, la información para realizar una construcción propia o para resolver un problema es un desafío cognitivo clave que sin dudas requerirá el desarrollo de competencias que se aprenden también en entornos formales con la guía del otro, un par, un especialista, un docente. En este desafío el pensamiento crítico es clave. La capacidad de resolver desafíos complejos de forma creativa y reflexiva. Abordar un problema analizándolo desde distintas perspectivas, utilizando los recursos más adecuados, valiéndose de conocimientos previos, dejando de lado prejuicios, y aceptando la posibilidad de diversas respuestas correctas. Arribar a soluciones implica investigar, imaginar, decidir, planificar, innovar y hacer. 

Una buena red de contactos. Las redes sociales hoy compiten notablemente con los motores de búsqueda en la cantidad de visitas. Ya no sólo le preguntamos a Google, también lo hacemos a nuestros contactos. Si sabemos elegir y organizar nuestro grafo social, obtendremos información filtrada socialmente, esto es: confiamos en que si nuestro contacto lo comparte será adecuado, relevante, correcto o al menos interesante. Dependerá quiénes son nuestros contactos y cómo los organizamos en grupos o listas para ordenar el flujo de información que nuestra red de contactos distribuye.

Habilidades de trabajo colaborativo. La colaboración implica un enfoque social del aprendizaje y un abordaje colectivo en la resolución de problemas. La colaboración, como nuevo estilo de trabajo y forma de producir conocimiento (Litwin, 2005), implica aprender del otro y con el otro, producir de forma colectiva, construir a partir de diversas miradas y arribar a soluciones -siempre provisorias- por medio de diferentes recorridos.

Cuando hablamos de estos espacios que en conjunto conforman un PLE,  lo que queremos decir es que hay mucho que aprender en el aula y hay mucho también para aprender fuera de ella. Sin embargo, no se trata de separar, menos aún enfrentar a la forma personal y online de aprendizaje frente al aprendizaje escolar, se trata de encontrar puentes para que ambos se enriquezcan.