¿Los niños aprenden de forma autónoma de la mano de las tecnologías?

Hoy leo este artículo en un blog de tecnología que sigo hace años. Una noticia (aquí desde la página del MIT) que recientemente estuvo circulando en la web, sobre algunos logros que niños etíopes analfabetos habrían conseguido al manipular de manera autónoma -hay quienes dirán autodidacta- tabletas con sistema operativo Android.



“Pensé que los niños jugarían con las cajas. En cuatro minutos, un niño no sólo abrió la caja, sino que encontró el switch para encenderlo y lo echó a andar”, dijo Nicholas Negroponte, fundador del proyecto, en una conferencia del MIT.
“Los niños habían personalizado completamente el escritorio, de modo que el tablet de cada niño se veía diferente (...) eso es claramente el tipo de creatividad, el tipo de curiosidad y descubrimiento que creemos que es esencial para el aprendizaje”, indicó Ed McNierney, jefe de tecnología de OLPC.

Es inevitablemente recordar -a todos les pasará- el famoso experimento de Sugata Mitra. La experiencia de educación mínimamente invasiva llamada "Agujero en la pared"  y realizada entre 1999 y 2004 en un pueblo de la India nos permite analizar esta cuestión. Sugata Mitra empotró una computadora en una pared  para comprobar si los niños se auto-instruyen en un entorno conectado sin intervención adulta. Lo que se comprobó es que la condición de "nativo digital" es aplicable más allá del contexto: los niños aprendieron de forma intuitiva a navegar, ver videos, jugar y otras funciones básicas.



¿Los niños aprenden de forma autónoma de la mano de las tecnologías?

Raúl Trejo Delarbe dijo en 2009 refiriéndose al experimento de Sugata Mitra: “Ensayos como éste permiten constatar la capacidad intuitiva de los niños para apropiarse de las nuevas tecnologías, pero ello no indica necesariamente que sean capaces de obtener sin orientación previa conocimientos científicos y humanísticos y mucho menos producirlos".
En la misma línea Tiscar Lara afirmaba en el Libro "EL plan Ceibal": “Dejar todas las necesidades formativas al autoaprendizaje y la experimentación informal no es una actitud responsable por parte de las instituciones educativas (…) se requiere guía y tutorización en los procesos cognitivos complejos”
Definitivamente este tipo de experiencias dan cuenta de la forma natural o intuitiva con que los niños de la era post-gutenberiana se relacionan con las tecnologías y pueden desarrollar habilidades de diverso tipo sin intervención adulta. 
Sin embargo, las habilidades complejas y los conocimientos de orden superior pareciera que requerirán acompañamiento adulto, -andamiaje-, diría Bruner. Un otro más experto que guíe y facilite el aprendizaje. Y ese otro será algunas veces el docente: "Los nuevos maestros definitivamente, no podrán responder a la mayoría de las preguntas formuladas por los miembros de la Generación Einstein. En cambio podrán contribuir a mejorar la calidad de las preguntas formuladas“ (Octavio Islas, 2010)