El eterno rescate de los jóvenes

Foto: ILUSTRACIÓN ALMA LARROCA

Hace unas semanas se publicó en ADN-La Nación, una nota titulada "Al rescate de los jóvenes lectores". Si bien en ella hay aportes interesantes, llama la atención (o no) la frase con la que comienza: "Qué raro. Justo cuando la vida empieza a ponerse más interesante (...), es el momento elegido para que se produzca una fuga en masa de lectores. Los mismos chicos que habían disfrutado prácticamente desde la cuna de todo tipo de estímulos en forma de libro (...) se descorazonan, se aburren o, peor aún, se avergüenzan de leer más de un libro o dos por año, y temen las burlas de sus pares".

Diágnosticos como éste preocupan a padres, docentes y pedagogos que, alarmados y compartiendo un mismo código, deciden "salir al rescate de los jóvenes perdidos" con argumentos muchas veces inconsistentes del tipo: "hay algo bueno en los libros para ellos, algo que no comprenden porque son muy jóvenes y porque la cultura ha degenerado en consumo e inmediatez". Y como "todo tiempo pasado fue mejor" resulta que habría un "valor" allí en el formato, algo "especial" en el soporte, por lo menos para la cultura adulta que sin dudas encuentra placer y emotividad (hasta melancólica) en la lectura.

No podemos negar que los chicos hacen un consumo para nada ideal de los medios (esto siempre ha sido así) y que los docentes y padres bien capacitados podrían cumplir un interesante rol mediador y guía para su mejor aprovechamiento.
Pero antes quizás, deberíamos replantear el lugar y el significado de la "lectura" y del "libro", análisis que no pretendo realizar aquí pero que creo debería comenzar recordando que Sócrates mismo rechazaba la palabra escrita y que Borges publicó sus primeras obras en gacetillas y murales.

Hace un tiempo referenciaba un fragmento de un post de Marcelo Lynch, un auténtico "nativo digital" de 13 años con gran actividad en la web, una completa vida digital y un interesante blog. El citaba:

"Esta juventud está malograda hasta el fondo del corazón. Los jóvenes son malhechores y ociosos. Ellos jamás serán como la juventud de antes. La juventud de hoy no será capaz de mantener nuestra cultura"

Respecto de ello, también les hacía notar la vigencia de diagnósticos del mismo tipo... aunque en éste caso (para nuestra sorpresa, o no) se trataba de una frase que tiene más de 4.000 años y fue encontrada tallada en las ruinas de Babilonia (actual Bagdad).
El post de Marcelo termina con la siguiente conclusión: "Moraleja: siempre va a ser igual. Madres, no se preocupen".

No se trata más que de la necesidad eterna de los adultos de rescatar a sus jóvenes con el objetivo de "salvar" la cultura que les resulta reconfortante.

Al rescate!!
A continuación les dejo algunos "videos rescatistas": podrán ver y escuchar frases políticamente correctas con extrañas y exageradas hipótesis alarmantes sobre el futuro de una generación que abandona los libros.

...Los dejo entre Caperucita, Peter Pan, Blanca Nieves y Alejandro Lerner... : P

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Siempre que se presentan éste tipo de debates recuerdo la siguiente frase:

"Cualquier ambición de cambio de paradigma que pretenda reemplazar las ideas actualmente dominantes se encuentra con el problema de que, al principio, la nueva idea se debe contemplar desde las perspectivas que intenta reemplazar"

Egan K, Mentes educadas. Bs As Paidos, 2000



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6 comentarios:

Daniel I. Krichman dijo...

Hola Ana,
estas acciones (que se muestran en las pelis), independientemente de su calidad comunicativa, son cosquillas frente a la huella que labra el mensaje de la tele, impregnado de la idea de "ser" a través del consumo; o del "éxito" obtenido a través de atajos, astucia o picardía y que la enorme mayoría de los referente sociales validan.
En el plano individual, poder leer tiene que ver con lo experiencial, cosa cada vez más difícil en una sociedad que empuja lo compulsivo en reemplazo de lo reflexivo como paradigma del "ser libre". En el plano social, la democratización de la lectura tiene que ver con la generación de espacios en los que sea posible avizorar el futuro a mediano plazo. Nada más ajeno a esto que los entornos de fluidez en los que vivimos, en los cuales no es posible saber qué va a pasar la semana que viene.
La frase de Egan K.,en perspectiva, también debería servirnos para pensar si "leer" sigue significando lo mismo hoy que hace 50 años.
Saludos!

Marcelo dijo...

Interesante artículo! Me gusto mucho!

Gracias por citarme! (otra vez!)

Un beso, Ana, seguí asi!

Ana Laura dijo...

Daniel, gracias por comentar!

No concuerdo con la idea de que "todo tiempo pasado fue mejor" (entiéndase por mejor: más profundo, reflexivo...)creo que pierden sentido al comprobar que en la historia se han producido (y re-editado) siempre las mismas disputas.

Saludos! : )

Ana Laura dijo...

Marceloo

gracias x pasar...

te descubrí!!! usas Google alerts!! jaja

Beso :-P

Marcelo dijo...

Como sabes lo de Google Alerts? XD

No, no. Pasé porque hubo pingback XD
Gracias!

Ana Laura dijo...

Aaaahh si si, muy bien!!! jaja
Beso!