Entrevista: Susana Muñoz Hernández - Grupo TEDECO

Hace un tiempo les hablé de los proyectos de TEDECO en Burundí,... en realidad les conté sobre un grupo de profesionales y estudiantes que lleva a cabo una importante obra de investigación, innovación y desarrollo, que respondió a una llamado desesperado de una universidad muy pobre de algún lugar de África central. Un grupo de gente que no se dedica a la caridad sino a la cooperación.

Unos días después de publicar, recibí un mail muy cálido de Susana Muñoz Hernández, directora del grupo TEDECO de la Universidad Politécnica de Madrid, comentándome sobre la importancia de la difusión de los proyectos.
Luego de intercambiar algunos mails decidimos continuar la charla a través de una entrevista en la que hablamos sobre TEDECO, su experiencia en Burundi, las actividades realizadas en la Universidad de Ngozí y las posibilidades de multiplicar el proyecto en todo el mundo.




"El momento en el que he sentido que mi profesión tenía verdadero sentido ha sido al viajar a Burundi y ver la falta que hace trabajar en tecnología en estos países (...) sientes la responsabilidad de trabajar para ayudar a los estudiantes de estos países para que puedan tener el acceso a la educación y al conocimiento que aquí tenemos"





Susana, es Doctora en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, Máster en Gestión de Tecnologías de la Información por la Universidad Ramón Llull de Barcelona y Diplomada en Altos Estudios Internacionales por la Sociedad de Estudios Internacionales de Madrid. Recibió en 2003 el primer premio del concurso para jóvenes talentos organizados por el Centro de Estudios Superiores de la Salle de Madrid. Trabaja como profesora en la Facultad de Informática de la UPM desde 1998, donde además realiza su actividad investigadora dentro del grupo BABEL. Ha publicado más de una veintena de trabajos y formando parte del comité de varias conferencias internacionales en su área. Ha sido coordinadora del Máster Europeo en Computación Lógica (primer máster en informática reconocido con la distinción Erasmus Mundus) desde 2004 hasta 2008. Cuenta con experiencia profesional en diversas empresas y ha participado en numerosos proyectos de investigación (nacionales y europeos) de reconocido prestigio.



ENTREVISTA

Ana Laura Rossaro ¿Qué es TEDECO?, ¿Cómo se formó? y ¿Cómo financia sus proyectos?

Susana Muñoz Hernández: TEDECO es un grupo de cooperación para el desarrollo formado en la Universidad Politécnica de Madrid (UPM). La idea de "grupo de cooperación universitario" es un grupo humano análogo a una ONGD pero que se dedica a proyectos de cooperación específicos a su área. Tiene una parte importante de innovación, investigación y desarrollo de la docencia. Las siglas del grupo significan "Tecnología para el Desarrollo y la Cooperación" y nuestra especialidad es la informática en general y el desarrollo de software en particular.
En 2006 una universidad africana (la de Ngozi en Burundi) hizo un llamamiento desesperado en busca de profesores cooperantes.
Dos profesores de la UPM fuimos a dar clase y nos horrorizamos al pensar de lo poco que servían acciones puntuales (como ir a dar clase a un centro así) cuando hay problemas estructurales que quedan sin resolver. A nuestra vuelta organicé varias conferencias informativas y el resultado fue que varios profesores y muchos alumnos estuvieron interesados. Nos legalizamos como grupo de cooperación oficial inmediatamente y empezamos a trabajar.
Desde entonces hemos buscado financiación en convocatorias abiertas en la AECI (Agencia Española de Cooperación Internacional), otras organizaciones y principalmente en las convocatorias de ayudas para proyectos de cooperación al desarrollo que ofrece la UPM. Esta última es la que nos ha financiado los dos últimos años.


A.L.R: ¿Cómo fue, para vos, la experiencia en Burundi y cuáles fueron las principales actividades desarrolladas en la región?

S.M.H: Ha sido la experiencia más importante de mi vida profesional. Llevo más de 10 años trabajando en una de las universidades españolas de más prestigio a nivel tecnológico, de investigación y de innovación. El centro donde trabajo está en el puesto número 1 del ranking de facultades de informática que hace un periódico nacional anualmente. He publicado decenas de paper, terminado una tesis doctoral, dirigido innumerables proyectos e impartido clases en una veintena de asignaturas de grado, máster y doctorado. He trabajado con anterioridad en el mundo empresarial y, a pesar de todo, el momento en el que he sentido que mi profesión tenía verdadero sentido ha sido al viajar a Burundi y ver la falta que hace trabajar en tecnología en estos países. Allí te das cuenta no solo de todo lo que sabes, sino del valor que tiene ese conocimiento y la consecuencia directa es que sientes la responsabilidad de trabajar para ayudar a los estudiantes de estos países para que puedan tener el acceso a la educación y al conocimiento que aquí tenemos.

Para la universidad de Ngozi hemos desarrollado un plan integral de adecuación tecnológica en 3 fases. Hemos trabajado sobre las infraestructuras y las comunicaciones a nivel hardware en primer lugar. En segundo lugar hemos hecho los desarrollos software necesarios (a nivel administrativo, económico, docente, etc.) y en una tercera fase estamos haciendo la transferencia tecnológica de todas las aplicaciones implantadas y la formación necesaria para el mantenimiento tanto de las aplicaciones como de las infraestructuras. Es un trabajo titánico pero sólido y prometedor.



A.L.R: Según tu propia observación, ¿Cuál es el impacto del trabajo de TEDECO en la vida universitaria y cotidiana de Ngozi?

S.M.H: Desde que trabajamos allí los matriculados en informática se han duplicado. La universidad ha añadido un año a los estudios de informática para convertirlos en una licenciatura (4 años).
Cuando llegamos había una habitación llena de ordenadores "rotos". Ahora hemos formado al personal para reparar ordenadores y con los 25 ordenadores que hemos reparado (junto con ellos) tienen un nuevo laboratorio para los alumnos. Se ha habilitado otro laboratorio con equipos donados por un par de empresas.
Les hemos cableado una intranet. Se ha instalado una antena parabólica. Se ha construido un ciber y el dinero que obtienen con el ciber lo utilizan para pagar la conexión de la antena a internet. Les hemos conectado a internet vía satélite. Son la única universidad de centro África que ofrece internet a sus alumnos.
Hemos formado al personal local para el mantenimiento de los servidores, la red, la antena y el ciber.
Algunos de los alumnos a los que hace 3 años enseñé a encender y apagar un ordenador, son ahora programadores en empresas de la capital. Un par de ellos trabajan para la universidad manteniendo los equipos y alguno de ellos se quedará en la universidad trabajando como profesor.
La universidad de Ngozi ha firmado dos acuerdos de cooperación con la UPM, su rector ha sido invitado a dos congresos de cooperación con universidades africanas para hablar de nuestro proyecto con ellos. Tienen acuerdos con otras universidades occidentales y empiezan (con mucho trabajo) a remontar de una situación casi caótica que casi les lleva a desaparecer hacer tres años.
Desde nuestra modesta opinión el impacto es importante pero el verdadero impacto está por llegar cuando nos vayamos de allí y vean que son capaces de hacerse cargo de todo y no nos necesitan.

A.L.R: ¿Qué posibilidades existen y cuáles serían las condiciones necesarias para que este tipo de iniciativas se multipliquen a nivel mundial?

S.M.H: La cooperación entre entidades y el funcionamiento en red es la clave.
No tiene sentido que todos descubramos la rueda, ni que todos cometamos los mismos errores. El mundo de la cooperación está lleno de gente con buenas intenciones y proyectos con malos resultados. Es descorazonador. Hay que afrontar estos proyectos con menos corazón y más profesionalidad. Hay que ser rigurosos y trabajar duro y ofrecer lo mejor de nuestro trabajo en investigación e innovación a estos proyectos. La difusión de los resultados (buenos o malos) es también muy importante. Es la clave de la reutilización y del aprendizaje para futuras implantaciones.

También es importante centrarse en el área donde tu aportación puede tener más impacto. En nuestro caso es en proyectos informáticos. Por eso tenemos algunas otras condiciones a nivel particular que son igualmente importantes, como la utilización de software libre como herramienta clave para facilitar la cooperación y la libre circulación de herramientas fácilmente modificables y reutilizables.



Por Ana Laura Rossaro para EDUCACION 2.0

Muchas gracias Susana!




Links para conocer más de Tedeco:




2 comentarios:

TUCUMAN TIC dijo...

Hola, Ana!
También iremos siguiendo el tuyo! Nos parece muy interesante. En el intercambio y el compartir están los mejores aprendizajes! ;-)
Josefina Del Frari y Karina Crespo
TUCUMAN TIC

Rubio Jiménez dijo...

Hola Ana.
Me gustó mucho este pensamiento que presentaste en el grupo de FB.
Muchas gracias por compartir.
"Cualquier ambición de cambio de paradigma que pretenda reemplazar las ideas actualmente dominantes se encuentra con el problema de que, al principio, la nueva idea se debe contemplar desde las perspectivas que intenta reemplazar"

Egan K, Mentes educadas. Bs As Paidos, 2000 (cap 1)