Entrevista: Ramón Quinteros - Educación Multicultural

Es un gusto charlar con Ramón sobre educación, desde su visión antropológica y con una gran sensibilidad respecto de los problemas sociales y educativos, aporta una mirada que hace falta y pone sobre la mesa cuestiones que quizás estábamos dando por obvias.
Las TICs tienen un potencial increíble para la educación, sin embargo hay otros elementos para tener en cuenta en torno a la idea de educación multicultural: existen en el país comunidades en las que los últimos avances tecnológicos de la comunicación y la información son vistos como excentricidades y no existe consenso respecto de su necesidad y utilidad en la vida futura de sus niños.
En un pueblo alejado de Jujuy una maestra cuestiona: "¿para qué usar tecnologías si los chicos van a ver solo cabras toda su vida?". ¿Qué debemos hacer, entonces, quienes confiamos plenamente en los beneficios y posibilidades que brindan las TICs para la educación?, ¿cómo proyectar una integración de las mismas sin violentar las representaciones y particularidades culturales?, ¿cómo vincular las nuevas tecnologías con las necesidades locales?...
Algunos de estos interrogantes tratamos de comenzar a analizar con Ramón a través de una interesante entrevista por mail (o e-entrevista!)
Como ya les conté, Ramón Alejandro Quinteros es licenciado en Antropología especializado en Arqueología (FFyL - UBA). Forma parte del grupo "Antropocaos" un equipo docente y de investigación interdisciplinario que combina las teorías clásicas con los nuevos paradigmas sistémicos, puntualmente de las llamadas "Teorías del Caos y la Complejidad", y fusiona metodología tradicional con herramientas informáticas. Actualmente trabaja e investiga en dos comunidades de Jujuy: Iturbe y Chaupi Rodeo.


ENTREVISTA:
Ana Laura Rossaro: En tu descripción sobre la región, nos comentás que en estas comunidades no existe consenso en la percepción favorable de las nuevas tecnologías. Principalmente debido a su inaplicabilidad en la vida futura de los alumnos teniendo en cuenta su realidad socioeconómica y cultural.
En este contexto, ¿Cuáles serían las principales dificultades para la integración de las nuevas tecnologías con las particularidades de estas comunidades?
Ramón Quinteros: La integración de nuevas tecnologías en educación es plantearse un problema político más que técnico. La infraestructura está en los centros urbanos más importantes de La Quebrada de Humahuaca, como Tilcara, Humahuaca, Maimará o Volcán. Pero falta la integración de centros urbanos más chicos como Iturbe, Peña Blanca, Miyuyoc, El Durazno, Chorcan, etc. Es en éstas escuelas donde se debe tener la decisión política de una integración, de otra manera se produce un desfasaje importante.
Cuando los niños de éstos pueblos viajan a los centros más habitados se encuentran en una situación de desventaja educativa.
También hay que diferenciar los distintos niveles y actores sociales en los cuales la adopción de una innovación tecnológica puede ser exitosa o no. Estos niveles serian el Estado, la Comunidad, la Familia. Todos estos actores en diferentes niveles y con diferentes grados de responsabilidad, están englobados en lo que se podría llamar la particularidad cultural de la región, donde la principal actividad ha sido la explotación de mano de obra barata por parte de los ingenios, tabacales y mineras, y la producción agro-ganadera en pequeña escala para el consumo familiar.
Específicamente, las poblaciones de la región norte de la Quebrada de Humahuaca, se han visto sometidas, en los últimos 100 años, al trabajo en las actividades mencionadas arriba, y muchas veces como mano de obra altamente explotada. Un ejemplo de un informante: su madre era contratada por el Ingenio, pero quienes trabajaban eran sus hermanos, el contrato era con una persona, y el trabajo lo hacían 3. Esto, sin dudas, ha dado lugar a una forma de educación donde los chicos solo aprendían a leer y escribir, para no desconocer las leyes más que como forma de superación y crecimiento personal.
Este papel fue jugado por el Estado, como un representante de los sectores hegemónicos en la provincia de Jujuy. Pero sin olvidar tampoco el rol jugado desde la Nación, como ejemplo basta la anécdota de la fundación de una escuela por parte del General Belgrano, quien donó parte de sus sueldos como general, pero la escuela recién fue terminada a fines del siglo XX.
Por lo tanto la adopción de nuevas tecnologías choca como primera dificultad con la percepción que se tiene del lugar de las poblaciones locales en la sociedad. Un pueblo que durante 5 siglos se ha encontrado sometido a distintos tipos de políticas de sujeción, que no tuvieron en cuenta sus particularidades en cuanto a la relación con el medio ambiente, y con otros miembros de la sociedad.
Por el lado de la familia, la visión sobre las nuevas tecnologías no es negativa en sí misma, sino que es lejana. Las necesidades económicas son muy acuciantes, y se necesita que los niños desde temprana edad puedan aportar a la economía familiar. Y estudiar ingeniería informática, por ejemplo, es un proyecto estratégico a largo plazo, en tiempos normales de cursada, cerca de 25 años. Y la inmediatez de las necesidades actúa en contra de un estudio de este tipo.
ALR: ¿Creés que es posible lograr una percepción positiva de las nuevas tecnologías y aplicarlas sin violentar las representaciones y particularidades culturales de los alumnos?
R.Q: Para lograr una percepción positiva es necesario cambiar algunas ideas muy enraizadas en la cultura regional, por ejemplo, “nadie va a hacer nada por nosotros”. Hay, por supuesto maestros que tratan de inculcar ideas de "modernidad", e introducir nuevas tecnologías en la enseñanza, pero no es un plan político desde el Estado, ni es percibido como una necesidad acuciante, aunque sí deseable. Es en este punto donde tenemos que trabajar como científicos sociales, en que lo deseable se vuelva necesario también. En este sentido, entonces, hay que lograr una integración más importante entre lo que es la educación formal y las necesidades culturales, que resuelven necesidades materiales de la región, y mostrar que las nuevas tecnologías pueden aportar rapidez a la búsqueda de soluciones, y un manejo más integral de los problemas de la región.
Por ejemplo, yo estoy trabajando en el diseño de un Sistema Experto para la Toma de Decisiones en materia agrícola, que engloba tanto conocimiento científico, programación en lenguaje formal, y manejo de Lenguajes Naturales, para que la interfaz con el usuario sea lo más simple posible. De esta manera se ingresa la tecnología de punta en Informática para responder a necesidades cotidianas, por ejemplo qué cultivo, cuánto cultiva mi vecino, qué estrategia nos conviene seguir en conjunto. Este tipo de sistemas expertos se usan cada vez más en la agricultura de precisión de la región central del país, (Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe), pero no son integradas a las economías regionales.
Es necesario, entonces, mostrarles con hechos que las nuevas tecnologías son un aporte importantísimo para la recuperación de estas regiones que son percibidas como marginales para el gran capital.
Y ésta percepción debe venir de la mano de los Ministerios de Educación, de los maestros, y de las familias que mandan a los chicos al colegio. Esto significa que se hace necesario también, cambiar cuestiones como las representaciones que se tienen de las Nuevas Tecnologías, y cuál es su lugar para la sociedad en su conjunto.
Las nuevas tecnologías no son ciencia ficción, ni son solo para estudiantes de las grandes ciudades, sino que en un mundo cada vez más dependiente de la Informática, son un nuevo lenguaje que debe ser integrado a la enseñanza.
ALR: Más allá de dichos problemas, ¿qué beneficios creés que implica la utilización de Tics en las escuelas de estas comunidades?
R.Q: Principalmente, el dar a los chicos opciones para su crecimiento. Te cuento una anécdota que lo dice todo: en el ´97 en un rescate arqueológico en Humahuaca, llevamos a los chicos del secundario para que vean como es el trabajo de excavación y laboratorio en Arqueología. A mí me tocó dar la parte de laboratorio y entre otras cosas, explicaba como usábamos las computadoras para situar en un mapa digital los sitios y el tamaño de los mismos. Una maestra se me acerca y me dice que no me gaste demasiado en explicar, porque estos chicos solo van a ver cabras durante toda su vida. (Si no tienen opciones por supuesto que solo eso van a ver). Años después fui al "Enero Tilcareño" a ver un recital de un grupo folclórico boliviano (los Kjarkas) y escucho que me llaman dos chicas y un chico, que me preguntan si los recordaba, y les contesté que no, me dicen entonces que estuvieron en esa charla en Humahuaca, y a raíz de eso habían decidido estudiar Ingeniería Informática ...
Es obvio, entonces, que los beneficios les darán a los alumnos la posibilidad de ampliar sus opciones de vida. Tal vez alguno quiera ser pastor, pero muchos otros querrán continuar su formación en la Universidad y terminar carreras para volver a sus pueblos y ayudar a la reconstrucción de los mismos. Pero sin opciones se los está condenando, como sociedad, a continuar una vida donde terminan viviendo en sectores marginales de las grandes ciudades, en busca de alguna oportunidad laboral.
Otro punto crucial a tener en cuenta es la multiculturalidad en las regiones donde viven comunidades aborígenes. Cada comunidad tiene particularidades que les son propias. Los Khollas son sedentarios y agricultores desde hace 3.000 años, aproximadamente. Pero otras comunidades como los Mbya son más nómades, o los Wichis tienen patrones de movilidad más amplios al salir a pescar a los ríos cercanos. Esto propone un esfuerzo de imaginación para lograr un plan integral donde la movilidad sea tenida en cuenta a la hora de diseñar clases y encuentros de formación.
Un tercer punto es la educación bilingüe. Muchas comunidades la proponen, especialmente las comunidades Mapuches y Guaraníes, y debe ser atendida, porque es la esencia de la recuperación lingüística de las mismas. De la misma manera que se enseña inglés o alemán en los colegios porteños, no es tampoco descabellado pensar en colegios bilingües con lenguajes originarios.
En una reciente entrevista a Guillermo Lutzky, en tu blog, él hace referencia a que en el Campus Virtual como experiencia “fue muy interesante ver de qué manera el proyecto afirmó la cultura institucional, la sensación de pertenencia, al ser el propio protagonista (alumno, docente, etc.) quien relata lo que produce”. Este tipo de educación no está contemplada en la región donde trabajo. En general los niños reciben programas de estudio ya producidos para un estándar muy diferente, y se hace necesaria la participación más activa de antropólogos y sociólogos para poder adecuar los contenidos educativos a la realidad cultural de los niños.
Muchas Gracias Ramón!
Por Ana Laura Rossaro para EDUCACION 2.0


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